Los polluelos que se dejan en el corral para que se asoleen y hagan ejercicio, a menudo son difíciles de llevar nuevamente al criadero con la suficiente rapidez para evadir una lluvia que se aproxima. Para resolver este problema un criador de aves de corral ha ideado emplear una tela grande, tomada de un saco de yute cortado por las costuras. El criador extiende la tela sobre una esquina del corral y, acto seguido, ahuyenta los polluelos hacia ese lugar. hecho esto, sólo tiene que levantar el saco por los bordes para recoger los pollitos en un santiamén. |