Se están usando cohetes de combustible sólido para lanzar modelos de investigación a cientos de kilómetros de altura, a fin de obtener mayores conocimientos. Los modelos alcanzan velocidades hasta de 17.000 kilómetros por hora. Los aparatos telemétricos, a prueba de sacudidas violentas, transmiten a las estaciones receptoras de tierra datos tales como el calentamiento aerodinámico y la estabilidad. Es un sistema de propulsión quintuple. Los dos primeros cohetes, que se disparan el la fase inicial, sirven para ganar altura. Los datos sobre el reingreso en la atmósfera se obtienen retardando el disparo de la tercera sección hasta que el aparato alcance el ángulo de reingreso. Entonces, de disparan las secciones 3, 4 y 5, a fin de impulsar el aparato a gran velocidad por la atmósfera. La quinta sección contiene el modelo con todos los instrumentos. |