Al cortar roscas en agujeros ciegos, las virutas a menudo atascan el machuelo, motivando su rotura. A fin de evitar la rotura del machuelo y producir una rosca más limpia un mecánico llena el agujero a roscar con grasa fina. Así, a medida que el cortador penetra, el aumento de presión fuerza la grasa al exterior, la cual, al pasar entre las estrías del machuelo, arrastra consigo a las virutas. Walter E. Burton, Akron, Ohio. |