Al lijar o limar una pieza, a menudo se producen virutas como astillas. Estas pueden ser lanzadas a una distancia considerable, y aunque el operario use alguna máscara, siempre existe el peligro de que las virutas, se encajen en las manos, si éstas se hallan descubiertas, especialmente en las palmas y en los dedos. Esto se evita con una pieza de plástico transparente que se sujeta mediante un imán, y que se coloca en cualquier posición en la máquina, para que intercepte las virutas. |