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DIBUJOS ANIMADOS
EN LA TELEVISION

Por Thomas E. Stimson, Jr.
Fotos del autor


Bill Hanna, izq., y Joe Barbera, examinan la historieta para televisión. Habiendo popularizado ya los personajes de Huckleberry Hound, presentaron este otoño, en ese medio, una nueva serie intitulada los Flinstones

Como diría el oso Yogi, la historieta cómica animada del perro Huckleberry es mejor que otras de tipo corriente. Más de 30 millones de norteamericanos comparten esa opinión. Huck ganó el premio Emmy, en junio pasado, como el mejor programa infantil. He aquí como Huck y todos sus extraños compañeros renacen cada semana, para delicia de viejos, jóvenes y niños.
UN GRUPO DE DIMINUTOS personajes, de tamaño similar al de las esterillas que se usan en las mesas de comer, semanalmente absorben la atención de unos 33 millones de televidentes en los Estados Unidos.
Y a pesar de la gran popularidad de este programa de televisión de dibujos animados, que ocupa un puesto entre los diez mejores de Norteamérica y cuyo actor principal es el perro Huckleberry Hound, más extraordinario aún es el hecho de que cada semana aparecen nuevas historietas. Si tenemos en cuenta las normas corrientes, la producción de esta historieta debiera ser demasiado costosa.


El animador dibuja el personaje sobre la mesa iluminada por debajo. Por las muescas del papel, sitúa la acción en orden exacto.

En el pasado, un programa de dibujos animados, de seis minutos de duración, destinado a exhibirse en los cines, costaba 40,000 dólares. Partiendo de esa base, un programa de televisión de 30 minutos (descontando el tiempo para los anuncios comerciales) costaría cerca de 200,000 dólares. Como es natural, el patrocinador del programa no está dispuesto a hacer semanalmente un desembolso de una suma de dinero tan crecida.
Por consiguiente, cuando Bill Hanna y Joe Barbera, dos de los productores más destacados de dibujos animados de Hollywood, decidieron invadir el campo de la televisión hace tres años, tuvieron que hacer. cuidadosos cálculos al preparar sus presupuestos. Aprovecharon para esto la experiencia adquirida durante los veinte años invertidos en la producción de la historieta en dibujos animados de Tom y Jerry en los estudios cinematográficos de la Metro-Goldwyn-Mayer.
Inventaron atajos, nuevos medios para lograr efectos, y nuevos métodos para tratar las acciones. A estos resultados les dieron el nombre de animación planeada. La animación planeada no sólo resulta mucho menos costosa que las historietas típicas de hace unos años, sino que, gracias a ella, las películas son mucho más entretenidas.
Básicamente, usan el mismo procedimiento de animación que se ha empleado siempre en los dibujos animados.
<En primer lugar, tenemos que presentar una idea nueva para la historieta>, explica Bill Hanna. <Joe Barbera y yo aportamos algunas ideas, y los libretistas y otros miembros del personal contribuyen también. Hecho esto, convertimos la historia en imágenes, dibujando una serie de bocetos que abarquen la acción en el argumento. Las imágenes así creadas, para una historieta de seis minutos, pueden contener 140 dibujos, y las de un programa de media hora, hasta 600.>
Una vez aprobada la historieta, se arma en imágenes la historieta, esta vez con todas las instrucciones técnicas para los diferentes departamentos, las cuales van anotadas en cada uno de los dibujos.


La larga escena de fondo se cambiará durante la filmación, para crear ilusión de movimiento en el personaje.

Lo singular es que las voces de Huckleberry y sus amigos, además de todos los efectos sonoros, se graban antes de iniciarse el procedimiento de animación. En el estudio de grabación, el narrador recita su parte y los personajes entablan sus diálogos antes de haberse producido las imágenes. Daws Butler, un actor de gran experiencia y cuyo repertorio comprende más de 25 voces y acentos diferentes, dobla muchas de las figuras de la historieta.
<Estas grabaciones pasan luego a los editores de la banda sonora, quienes las escuchan y marcan cada sílaba del guión en hojas especialmente preparadas para ello,> continúa Hanna. <Estas hojas sirven de guía para que el dibujante calcule el número correcto de cuadros que determinen el movimiento de los labios en relación con las palabras expresadas por cada uno de los participantes.>
<Los animadores hacen entonces los dibujos respectivos. Cada movimiento exige varios dibujos correlativos, posiblemente hasta seis dibujos para representar al personaje dando un paso hacia adelante. Acto seguido, los dibujos pasan al departamento de entintado, donde una empleada coloca una hoja transparente de acetato sobre el dibujo y calca los contornos con una pluma gruesa. Desde este punto, las hojas de acetato pasan al departamento de pintura donde se cubren con color, usando pinturas de vinilo de secamiento rápido. Se usan aquí pinturas policrómicas, ante la posibilidad de televisar estas historietas en colores en una fecha futura.>
En verdad, Huck y sus amigos existen en una condición relativamente fragmentaria (para lo cual probablemente haya un término psiquiátrico médico). Los entintadores y pintores hacen muy pocos dibujos completos. Es posible que el cuerpo de Huck se dibuje en un acetato, la cabeza en otro, mientras que las piernas y patas se pintan en un tercero. Apilados uno sobre otro y en marcas coincidentes, estos acetatos producen la figura completa. Esta técnica permite que Huck hable o camine, con sólo pasar por la sucesión de cabezas o piernas y continuando con los acetatos que componen el resto del cuerpo.
Los fondos se dibujan sobre hojas de papel grueso y forman la base bajo la pila de acetatos. Si un personaje se ha de mover hacia la izquierda o hacia la derecha durante una escena, se recurre a un fondo alargado que comprende una serie de nubes o árboles. Se crea entonces la acción moviendo el fondo una muesca cada vez, en la dirección correcta. El personaje animado se limita a mover las piernas, pues continúa ocupando todo el tiempo el centro de la escena.


La serie de bocetos es el primer paso en la conversión de la historieta en imágenes para la serie animada.

Como es natural, el objetivo de todo este trabajo estriba en reproducir las acciones en película. Por lo tanto; cada juego de acetatos se fotografía con una cámara cinematográfica de tomas consecutivas simples, en la cual solamente se expone un cuadro de la película en cada operación.
El fotógrafo coloca el dibujo de fondo sobre el caballete plano bajo la cámara, sitúa los diversos acetatos sobre éste (de tal modo que los brazos, piernas, cuerpos y otros elementos armonicen entre sí), oprime el disparador para hacer la exposición, y luego consulta su hoja de instrucciones para saber cuáles son los acetatos que deberán substituirse para la siguiente toma. Al pasarse a una velocidad normal por un proyector de cine, la serie de dibujos se convierte en una película animada.
La animación de dibujos no es un pasatiempo para el individuo que prefiere dejar que otra persona se encargue de los detalles. Este es un trabajo tedioso y que lleva mucho tiempo. A razón de 24 cuadros por segundo, un dibujo animado de seis minutos requiere 864 exposiciones. Esta misma historieta animada de seis minutos podría requerir también hasta 14,000 acetatos. Un programa de televisión de media hora comprende más de 43,000 exposiciones en total.
Hasta la llegada de las historietas animadas a la televisión, era frecuente que una película de dibujos animados resultase más costosa que una película del mismo metraje, protagonizada por actores vivos. La producción de una sola película corta, de seis minutos, requería hasta seis semanas.
Ahora, con casi la misma cantidad de personal, Hanna y Barbera producen hasta seis películas cortas por semana.
<Una cosa que hacemos es aprovechar el reducido tamaño de la pantalla del televisor doméstico>, dice Joe Barbera. <El pequeño iconoscopio exige tomas en primeros planos, en lugar de las anchas escenas de teatro, con fondos compuestos de arroyos y hojas en movimiento. Hasta preferimos las tomas de cerca de la cabeza de un personaje en vez de mostrar todo su cuerpo, con lo cual nos evitamos la necesidad de tener que hacer un número mucho mayor de dibujos.


He aquí cómo mueve Huckleberry Hound los labios para pronunciar unas palabras. Cada imagen es una hoja de acetato trasnparente con la figura. Al sobreponer cada acetato numerado a la cara de Huck (donde falta la boca) y el fotografiarlo en turno, se hacen corresponder las pociciones de los labios a las palabras grabadas sobre la banda sonora de la película, de tal modo que se crea la ilusión de que el perro está hablando.

La artista usa pluma de punta gruesa para calcar el original sobre el acetato; luego dibuja los personajes.

<Hemos reducido la animación de la conversación a nueve Posiciones de la boca. Con estas nueve expresiones, el personaje cuenta con un vocabulario completo. Es más, puede notarse que frecuentemente terminamos una conversación con una vista fija del personaje que oye. Nada se pierde con esto, ya que podemos usar el mismo dibujo del oyente para infinidad de cuadros.
<Otra cosa, todos los personajes se mueven o bien hacia la derecha o hacia la izquierda, y muy raras veces se alejan o acercan a usted. Esto elimina los engorrosos efectos tridimensionales que requieren muchos dibujos por separado.>
Se hicieron otros ahorros quitando departamentos completos, como el de cámaras de prueba que se usaba anteriormente para fotografiar cada dibujo antes de entintarlo y pintarlo. Asimismo, ya no se emplea el departamento de hojas de música, donde en un tiempo se hacía la sincronización de los dibujos animados y la música.
El mayor ahorro de todos se obtuvo eliminando el trabajo del intermediario. Anteriormente, un animador en jefe hacía la mayoría de los dibujos importantes, y su asistente rellenaba algunos de los otros. Los dibujos correlativos adicionales, que se disponían entre los otros, quedaban a cargo del intermediario, que en realidad era un segundo animador asistente. Sus dibujos representaban la mitad de los acetatos.
Al eliminar los dibujos intermedios, el número de acetatos se reduce a la mitad. Para compensar esto, la cámara fotografía cada acetato dos veces, en dos cuadros de película. Por lo tanto, cada dibujo se observa durante1/12 de segundo al proyectarse la película, en vez de 1/24 de segundo. La acción se acelera, pero no hasta un punto que la escena brinque o sea desarticulada y desagradable. Se consigue, por el contrario, que los efectos de los dibujos animados mejoren considerablemente.
Todo esto nos dice cómo los dibujos animados pueden producirse a un precio al alcance de la televisión, pero no explica el atractivo universal de las animaciones de Hanna y Barbera. Los profesores universitarios, lo mismo que los ingenieros, y los escolares de todas las edades, se divierten con las aventuras y peripecias de Huckleberry Hound.
<Parte de la razón es que hemos vuelto a la idea básica del dibujo animado>, dice Joe Barbera. <En épocas pasadas, los animadores trataban de imitar, lo más posible, las acciones y voces de personas y animales. El efecto del dibujo animado se perdía, y las historietas con frecuencia salían carentes de la gracia y es pontaneidad necesarias.>
<Hoy, exageramos ex profeso la apariencia y acciones de un personaje. Usamos situaciones plausibles y dibujos sencillos sin demasiados detalles. El resultado es una comedia muy aceptable y dibujos animados buenos.>
<Lo cierto es que en épocas pasadas solíamos hacer buenos dibujos animados, que más tarde desechábamos. Tan pronto teníamos un argumento hacíamos un rollo preliminar, a fin de cerciorarnos de la calidad de aquél. La acción era rápida, todo estaba exagerado y los efectos eran bastante graciosos. Después de observar este rollo preliminar, procedíamos con la animación aun ritmo más lento. Los dibujos animados de hoy son, en gran parte, similares a los rollos que, en el pasado, constituían la fase preliminar de la producción.>


Hay dos acetados (fondo, y cuerpo del personaje) ya en su lugar, y el fotógrafo deposita el tercero (que muestra la cabeza) sobre ellos. Después de tomar la foto, usa otro acetato para crear un movimiento de la cabeza.

Este nuevo sistema de dibujos animados ha tenido un éxito rotundo. El programa de Huckleberry Hound no sólo se difunde a través de 192 estaciones en los Estados Unidos y Canadá, sino que también se ha extendido al resto del mundo. El programa de Huck aparece semanalmente en casi toda Europa, en la mayor parte de la América Latina, en el Japón y en otras naciones de Asia. Como si esto fuera poco, sus productores recibieron el trofeo Emmy para el mejor programa infantil, en la duodécima distribución de premios de televisión celebrada en los Estados Unidos en el mes de junio pasado.
En efecto, las historietas en dibujos animados se han hecho tan populares que hace alrededor de un año Hanna y Barbera presentaron un nuevo programa de televisión denominado "Quick Draw McGraw" , que es una sátira de los pistoleros del Viejo Oeste. y en fecha más reciente, se estrenó un tercer programa conocido por el nombre de "Ruff and Reddy", donde los personajes son un gato y un perro que trabajan juntos.
Como es natural, la televisión vive de los anuncios comerciales, y en el programa de Huckleberry los personajes principales también aparecen en los anuncios. Los espectadores no encuentran inconveniente en esto, principalmente porque los personajes conservan sus identidades y son igualmente entretenidos en ese aspecto.
Lo mismo que en el resto de Hollywood, los animadores tienen sus problemas con la correspondencia de sus admiradores y con sus <estrellas>. El oso Yogi, uno de los personajes principales en el programa de Huckleberry, se ha hecho tan popular que se proyecta darle papel estelar en su propio programa. Ya veces, un personaje que se ha usado una o dos veces y se ha abandonado luego, tiene que reaparecer debido a las exigencias del público admirador que lo reclama.
Mediante sus nuevas técnicas, Hanna y Barbera han logrado revivir las historietas de dibujos animados en los cines. Tal es el caso de la serie "Loopy de Loop", que la Columbia distribuye, en la actualidad, para exhibirse como parte del programa.
En esta temporada, también ha hecho su presentación la serie <Flintstones>, que es una historia en episodios de las tribulaciones de una familia prehistórica. Los Flintstones viven en una cueva y usan garrotes, pero según la historieta tienen todos los problemas y angustias de la vida civilizada moderna. Desde fines del pasado septiembre, la serie <Flintstones> se televisa en los Estados Unidos, durante 30 minutos, alas 8.30 p.m. de cada viernes. Esta es una hora privilegiada en televisión, en la cual no se había considerado hasta ahora la posibilidad de presentar una historieta de dibujos animados.
<Este es un programa para adultos>, dice Bill Hanna, <pero supongo que a su tiempo los niños desalojarán a los padres de sus sillas frente a la pantalla de televisión, para poder ellos disfrutar a sus anchas.>

Fuente: Revista Mecánica Popular - Volumen 27 - Noviembre de 1960 - Número 5
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