Una pequeña copilla de succión mantiene la línea de su plomada en posición, eliminando el uso de tachuelas o clavos, y puede usarse en las paredes o el techo. Humedezca la copilla para que agarre mejor. Marque dos pequeños surcos en un macho de 2.5 cm de largo y fíjele un cáncamo en uno de los extremos para situar la línea en diferentes posiciones. Introduzca el otro extremo en la copa de succión. |