Es posible que desde el aire un observador pueda confundir la nueva terminal de la TWA, en el aeropuerto de Idlewild, con un gigantesco aeroplano que se dispone a despegar; pero el visitante conocedor verá que se trata de un techo, de singular diseño, en el cual se han empleado nuevas técnicas de construcción de hormigón. El espesor de dicho techo fluctúa desde ocho pulgadas en los bordes hasta 44 pulgadas en la placa central. |