Debido a su peso, las páginas de los libros gruesos tienden a salirse de sus encuadernaciones y a romperse y perderse de sus cubiertas cuando los libros se guardan en posición vertical, que es lo normal. Esto se puede evitar si se coloca una tira de cartón corrugado debajo de las páginas entre las cubiertas, como se muestra en la foto. En algunos libros quizás sea necesario emplear más de un espesor de cartón. La tira de cartón no se ve porque el libro la cubre completamente. -Robert Hertzberg, Douglaston N.Y. |