Se puede adaptar una maquinilla vieja de afeitar para pequeños trabajos de raspado, limándole los dientes de manera que el borde de la cuchilla sobresalga ligeramente. Las hojas usadas dan un resultado muy satisfactorio para estos fines, ya que mientras el filo no esté un poco embotado, no funcionará bien del todo. Se utiliza una maquinilla y hojas de doble filo, para hacer este raspador o rasqueta. Andrew Stelmach, Millville, N. J. |