Para quitar revestimientos o láminas corrugadas de techos de edificios, que por su buen estado se han de emplear nuevamente, extraiga los calvos, sin dañar el material, usando un trozo corto de tubo como bloque de apoyo, según indica el grabado. Este método es útil al desmantelar casas de tipo de cobertizo, cuyo material se intenta aprovechar nuevamente. |