Para mejorar la apariencia de un libro, e identificarlo con más facilidad, tiña los bordes de las páginas con anilinas para alimentos. Lo primero que se hace es oprimir las páginas entre dos trozos de madera, y luego se aplica el color en forma mesurada, volviendo a dar otra mano si se desea un tono más obscuro. Se dejan las hojas prensadas para evitar que el color penetre entre ellas. |