Cuando se cortan láminas delgadas de aluminio, cobre o latón con una sierra de vaivén, las planchas metálicas tienden a acompañar el movimiento de la hoja de la sierra, y como consecuencia de esto, los bordes del corte resultan ásperos. El metal se adhiere asimismo a la hoja de la sierra, y esto produce el desprendimiento de los dientes, y hasta la rotura de la misma hoja. Para evitar estas dificultades, péguese la lámina sobre un trozo de madera, con cemento de goma. En esta forma podrán hacerse intrincados cortes sin que el metal se flexione. Una vez terminado el trabajo, despéguese el metal en una punta y sepárese de la madera tirando de ella. En las secciones delgadas puede usarse una espátula. Para quitar el cemento del metal, utilícese un líquido disolvente. H.J. Gerber, Stillwater, Okla., |