Este sistema, que emplea ganchos de tendederos como espitas, resulta muy conveniente para que la persona no tenga que cortar cuñas de madera especiales al extraer la savia de un árbol. Los ganchos de tendedero ordinarios no sólo se convierten en magníficas espitas que se acuñan firmemente en su sitio, sino que proporcionan también un soporte natural para el asa del receptáculo. El gancho se inserta a un ángulo ligero para permitir que la savia fluya al exterior por la ranura. |