Cada vez que necesita colocar un gato de tornillo en un terreno suave o si el mismo debe disponerse en ángulo para que ejerza presión lateralmente, un contratista que se dedica a mover casas fija la herramienta en un tambor grande de freno de camión. Esto lo hace con pernos o, si el tambor ha de servir como base permanente, mediante soldadura de puntos. Al colocarlo sobre un terreno blanco, el borde del tambor se entierra en el suelo a medida que la presión aumenta, asegurando una base firme para el gato que le impide volcarse o moverse lateralmente. |