Si tiene usted que acampanar los extremos de un tubo de cobre y no dispone de la abocinadora adecuada, haga este instrumento empleando una varilla de acero de un diámetro igual al interior de la pieza que ha de elaborar. La varilla se conforma al ángulo de ensanchamiento, se monta en un berbiquí o taladro de mano, y se sumerge en aceite. De esta manera, a medida que se hace girar, penetra gradualmente en el tubo hasta producir el ensanchamiento deseado. |