Búsqueda personalizada
Google+ RSS twitter.com Boletín por Correo Facebook
Webs Amigas
Lo último del mercado automotor Venezolano
Foro Internacional de Filatelia Ignacio A. Ortiz-Bello
El Taller
de Rolando
Todo sobre Hornos Artesanos
Combate la pornografía infantil YA!









Políticas de privacidad



Artículos de Mecánica Popular
El Hombre Que Hizo un Remolcador - Agosto 1959
Nota de Agosto 1959, leida 3595 veces.
Calificación de esta nota: ExcelenteExcelenteExcelente

Esta nota se tomó de la revista de Agosto de 1959 Click para ver más grande
Clic en la imagen para saber que más se puede leer de momento de está revista
Recomienda este artículo a un amigoRecomienda esta artículo a un amigo

Califica esta nota:

El Hombre Que Hizo un Remolcador - Agosto 1959
Los antiguos residentes de las regiones en los márgenes del estrecho y tortuoso río Kentucky opinan que el Robert L. es uno de los mejores remolcadores que navegan en dicho río. También dicen que Lloyd Mason, que es el dueño del Robert L., lo construyó él solo, que no había fabricado ningún remolcador con anterioridad, y que nunca había trabajado en el río hasta que se decidió a hacer su propia embarcación e iniciarse en una nueva carrera.
Clic en cada página para ver más grande y claro
El Hombre Que Hizo un Remolcador - Agosto 1959 El Hombre Que Hizo un Remolcador - Agosto 1959
El Hombre Que Hizo un Remolcador - Agosto 1959 El Hombre Que Hizo un Remolcador - Agosto 1959
El Hombre Que Hizo un Remolcador - Agosto 1959

Fuente: Revista Mecánica Popular - Volumen 25 - Agosto 1959 - Número 2



Mini-Artículo
Oficina telegráfica en el escritorio
Oficina telegráfica en el escritorio

Unas máquinas miniatura para uso de escritorio, ponen el servicio telegráfico al alcance del brazo del usuario. Eventualmente, dichas máquinas se instalarán en estaciones de transportes, oficinas, hoteles y agencias telegráficas. La máquina, que ha sido desarrollada por la Western Union, ahorra el tiempo que demora un mensajero al recoger o entregar un telegrama. El remitente simplemente coloca el mensaje sobre un cilindro y oprime un botón. Al pasar un estilete sobre el mensaje, se crean impulsos eléctricos que se transmiten por el alambre hasta la máquina receptora, donde otro estilete los convierte nuevamente en palabras. Cada máquina de oficina se vuelve automáticamente receptora, al avisar la oficina central que desea transmitir un mensaje, transcribiendo el telegrama con el estilete.

Fuente: Revista Mecánica Popular - Volumen 4 - Enero de 1949 - Número 1
Más Mini-Artículos aquí
Mecánica Popular-Copyright (c) 2010 Hearst Communications, Inc. All Rights Reserved.
Idea original de Mi Mecánica Popular por: Ricardo Cabrera Oettinghaus