Una falla en la central eléctrica en Sarnia, Canadá, paralizó las bombas eléctricas de j. D. Murray, expendedor de gasolina. Sin embargo, esto no le impidió seguir vendiendo combustible. Para ello, instaló una bicicleta sobre la plataforma de la bomba; luego, desmontó el neumático posterior y puso una banda en V, logrando de este modo hacer fluir la gasolina a razón de 12 1/2 l.p.m. Durante las 48 horas que duró el contratiempo, Murray trabajó hasta tres horas extras cada día, y pedaleó 5490 litros de gasolina, sirviendo a personas que no la podían conseguir en otra parte. |