El cuadro del cateador de larga barba, armado de un zapapico y montado en una mula, está pasando a la historia. En su lugar, se halla hoy día el laboratorio aéreo para encontrar minerales desde el cielo. Este laboratorio, instalado en un aeroplano, que el gobierno español ha mandado construir en Inglaterra, está provisto de aparatos electrónicos que permiten ubicar en un solo día, yacimientos de minerales en cientos de kilómetros cuadrados. Con este equipo se puede registrar la presencia de hierro, níquel, titanio, petróleo, cobre, cinc, plomo y uranio en un solo vuelo. |