Para trabajos de pulimento delicados, especialmente los relacionados con áreas pequeñas de forma complicada, utilice este práctico método de gran eficiencia. Unte pulimento a un aplicador de algodón, luego coloque el aplicador en el mandril de un taladro eléctrico o una esmeriladora manual. Con una presión muy ligera, haga avanzar el aplicador giratorio contra el trabajo, hasta cubrir todos los diminutos rebajos. Luego quite el pulimento excedente, coloque un aplicador limpio en el mandril del taladro y sáquele brillo al trabajo, usando de nuevo una presión muy ligera para impedir que se rompa el vástago de madera del aplicador. |