Si se corta el fondo de una lata de leche como muestra el grabado, la misma podrá convertirse en un embudo muy manuable para llenar los sacos de grano. La lata se clava en posición invertida a un montante o poste, y el extremo abierto del saco para granos se ata alrededor de la boca del embudo. Un trozo de lámina metálica, que se atornilla flojamente a la lata, asegura el saco en su lugar. Harold Severson, Kenyon, Minn. |