Búsqueda personalizada
Google+ RSS twitter.com Boletín por Correo Facebook
Webs Amigas
Lo último del mercado automotor Venezolano
Foro Internacional de Filatelia Ignacio A. Ortiz-Bello
El Taller
de Rolando
Todo sobre Hornos Artesanos
Combate la pornografía infantil YA!









Políticas de privacidad



Artículos de Mecánica Popular
Publicidad - Llaves de Impacto Black and Decker - Marzo 1962
Nota de Marzo 1962, leida 1134 veces.
Calificación de esta nota: Excelente

. : Si tienes dudas de cómo construir - usar las herramientas aquí descritas , utiliza nuestro foro : .
Esta nota se tomó de la revista de Marzo de 1962 Click para ver más grande
Clic en la imagen para saber que más se puede leer de momento de está revista
Recomienda este artículo a un amigoRecomienda esta artículo a un amigo

Califica esta nota:

Publicidad - Llaves de Impacto Black and Decker - Marzo 1962
Publicidad - Llaves de Impacto Black and Decker - Marzo 1962

Fuente: Revista Mecánica Popular - Volumen 30 - Marzo 1962 - Número 3



Mini-Artículo
Cómo evitar que el tornillo raye superficies de madera
Cómo evitar que el tornillo raye superficies de madera

A fin de usar un tornillo de mecánico para trabajos en madera, proporciónele unas cubiertas de madera a las quijadas de la prensa. Las cubiertas, que consisten en bloques ligeramente más anchos que las quijadas, se acomodan apretadamente sobre la corredera del tornillo y protegen al trabajo de madera contra rayaduras. Los bloques deben construirse de madera dura o de madera contrachapada revestida de madera dura. En el fondo del rebajo en cada bloque se inserta una tira de metal para protegerlo contra la corredera, tal como se muestra en el grabado. Los bloques llevan agujeros que permiten colgarlos de un clavo, cerca del tornillo, a fin de tenerlos a mano cuando se necesiten.

Fuente: Revista Mecánica Popular - Volumen 12 - Mayo de 1953 - Número 5
Más Mini-Artículos aquí
Mecánica Popular-Copyright (c) 2010 Hearst Communications, Inc. All Rights Reserved.
Idea original de Mi Mecánica Popular por: Ricardo Cabrera Oettinghaus