Para efectuar un buen trabajo de soldadura, el calzo de cobre del cautín debe estar todo el tiempo bien estañado, lo cual no se logra si se calienta demasiado en los momentos que no se usa. Si su cautín no está provisto de un regulador de termostato, cada vez que interrumpa el trabajo haga que la punta de cobre descanse sobre un bloque de metal babbit. Con este sencillo procedimiento, se elimina el exceso de calor del instrumento. Robert L. Kennedy, Chicago |