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Click para ver más grande Estás leyendo parte de la revista de Agosto de 1951
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PREGÚNTELE al dueño de un Chevrolet modelo 1951 qué es lo que más le gusta del nuevo auto y con toda seguridad le contestará: el estilo de la carrocería, los nuevos frenos de mayor tamaño y la visibilidad que proporciona.
Pregúntele qué le desagrada y probablemente escuchará algunas quejas sobre el vehículo; pero el 90 por ciento de los propietarios clasifican a este nuevo modelo como excelente o bueno.
La encuesta entre 1000 propietarios llevada a cabo por Popular Mechanics este mes demuestra que el 26 por ciento de los que contestaron el cuestionario han poseído cinco Chevrolets o más. Las opiniones que se expresan en la encuesta están basadas en decenas de miles de kilómetros de conducción sobre todo tipo de caminos.
Un individuo de Omaha, Nebraska, que informa haber poseído más de 350 Chevrolets, (como es natural, esta persona es propietaria de una flotilla de autos) se muestra encantado con todas las características del coche, excepto con los neumáticos superbalón de baja presión. Una cualidad muy apreciada por este individuo es el alto precio de reventa del coche. Esto se repite en infinidad de cuestionarios, pero el epígrafe "características que más gustan" la mayoría (99%) aprueba el estilo de carrocería.
En cualquier estudio que se haga aparecen respuestas inesperadas. Lo que más nos sorprendió en nuestra encuesta es que el 38 por ciento de los propietarios prefiere un motor de ocho cilindros en el coche del futuro. Como todos sabemos, el Chevrolet es un automóvil de 6 cilindros.
 

El ochenta y seis por ciento aprueba el sistema de válvulas a la cabeza, pero el 12 por ciento restante se queja de lo ruidosas que son sus punterías (en modelos con transmisión ordinaria, los modelos con Powerglide tienen punterías hidráulicas). Se recibieron más quejas sobre el ruido de las punterías que sobre cualquier otra característica. (Considero estas quejas un poco injustificadas considerando las ventajas que proporcionan las válvulas a la cabeza, particularmente por su accesibilidad al reparar el motor). La queja No. 2, que muy bien pudiera clasificarse como lamento, es el hecho que el Chevrolet no puede comprarse con sobremarcha (overdrive). También muchos propietarios estarían más contentos si el cofre del motor pudiera cerrarse desde el interior del auto.

En el viaje, Clymer sometió la nueva trasmisión a pruebas muy arduas.
Pruea de Economia del Chevrolet con Powerglide
A velocidad constante de 50 k.p.h.
10.62
A velocidad constante de 80 k.p.h.
8.50
A velocidad constante de 100 k.p.h.
7.73
A velocidad constante de 100 k.p.h.
6.29
Kilometraje Promedio (El auto mostraba sólo 150 kms.al comienzo de la prueba)
De San Francisco a Bend, Oregón
7.82
De Bend a Portland, Oregón (sobre las montañas Cascade) 320 Kms. de nieve, hielo, etc.
6.32
De Portland a San Francisco
9.54

  El veintiocho por ciento reportó haber adquirido autos equipados con la nueva transmisión automática Powerglide. Muchos otros indicaron que estaban decididos a adquirir el coche con este tipo de transmisión; pero que se vieron impedidos de hacerlo debido a que los distribuidores no tenían coches equipados con ese mecanismo en el momento de la compra. Una gran mayoría de propietarios se muestra satisfecha con el Powerglide y ponderan altamente este tipo de transmisión. Un automovilista de Chicago dice: "Es la más suave de todas las transmisiones automáticas que existen, y no produce tirones o indicación alguna de los cambios de. velocidades." Se recibieron algunas quejas, como las del propietario residente en Clarksburg, w. Va., que manifiesta que el motor se desliza y pierde fuerza al acelerar. Varios dueños se quejan de lo difícil que resulta leer durante la noche las iniciales en la palanca selectora, e insisten que General Motors debe poner algo de su parte para resolver esta dificultad. (Estoy de acuerdo con aquellos que prefieren una iluminación separada para dichas iniciales).

R e s u l t a d o s   d e l   E s t u d i o   d e   P . M .
         
Propietarios de modelos Styleline 79%   (Estos porcentajes están basados en el hecho de que algunos propietarios opinaron sobre más de una característica)  
Propietarios de modelos Fleetline 21%    
Propietarios que compraron autos con
transmisión ordinaria
72%    
Propietarios que compraron autos con transmisión automática Powerglide 28%   CLASIFICACION DEL AUTO  
Promedio de kilometraje por litro de gasolina (en el campo) 8.54 k.p.l.   Excelente o bueno 90%
Promedio de kilometraje por litro de gasolina (en la ciudad) 7.25 k.p.l.   Regular 9%
Propietarios que usan gasolina corriente 68%   Malo 1%
Propietarios que usan gasolina de alto octanaje 32%      
Propietarios que cambian el aceite 99%   INFORMACION GENERAL  
Promedio de kilómetros entre cambios de aceite 2182   Prefieren motor en línea 64%
Que añaden aceite (y también lo cambian periódicamente) 16%   Prefieren motor en V 36%
Promedio de kilometraje sin añadir aceite - 1498   Prefieren motor de seis cilindros 62%
Maniobrabilidad, excelente 71%   Prefieren motor de ocho cilindros 38%
Regular 28%   Prefieren sistema de válvulas a la cabeza 88%
poco satisfactoria 1%   Prefieren válvulas en la culata (laterales) 12%
Aceleración, sobresaliente 13%   Prefieren transmisión automática 41%
Muy buena 61%   transmisión ordinaria con sobremarcha 30%
Regular 24%   transmisión ordinaria solamente 29%
mala 2%   transmisión automática Powerglide 74%
Medidas generales del coche, satisfactorias 98%   (la cifra superior representa el 74% del 41% que prefieren .transmisiones automáticas)
demasiado alto 1%   Prefieren otras marcas de transmisiones automáticas - 26%  
demasiado bajo 1%   Propietarios que prefieren neumáticos de baja presión 82%
CARACTERISTICAS QUE MAS GUSTAN     Personas que poseían Chevrolets anteriormente 80%
Cualidades de marcha 92%   Que tal vez compraron otro Chevrolet 98%
Estilo de carrocería 99%   Que no compraron otro Chevrolet 2%
Acabado interior 89%   Buen servicio por parte del distribuidor 68%
Panel de instrumentos 87%   Regular servicio por parte del distribuidor 21%
Visibilidad 95%   Mal servicio por parte del distribuidor 11%
Prefieren pistones de hierro vaciado 77%   Cosas que más desagradan:  
Sistema de válvulas a la cabeza 88%  
El cofre del motor se cierra desde afuera; se necesita demasiado esfuerzo para cerrar las portezuelas; no se puede comprar con sobremarcha (overdrive); punterías ruidosas (en modelos sin Powerglide).
Frenos más grandes 96%  
         

Un propietario en Detroit escribe: "He poseído Chevrolets en 1935, 1937, 1941, 1942 y 1949. Mi modelo 1951 es el mejor de todos. Nunca quema aceite y me encanta la transmisión Powerglide, pues el conductor no tiene que distraerse con los cambios." El dueño de un Chevrolet con transmisión automática, residente en Maryland, declara que ha poseído 10 Chevrolets en 16 años y que no cree que las cualidades de marcha del modelo 1951 sean como debieran ser, y que su consumo de gasolina es sólo mediano. (Vea la tabla de porcentajes para los promedios.) El sesenta y ocho por ciento reporta resultados satisfactorios con el uso de gasolina de octanaje ordinario.
Un banquero de Lincoln, Nebraska, dice en su respuesta: "Siempre hemos conducido autos grandes; pero recientemente nuestro Chevrolet se ha visto sometido a pruebas más duras que las llevadas a cabo con los modelos mayores. Habíamos oído decir que el Chevrolet era un coche muy resistente, con muy poco costo de mantenimiento y operación, así como que su precio de reventa era altamente satisfactorio. Hemos podido comprobar plenamente que todo esto era verdad." Un dueño en Omaha, Nebraska, escribe que se muestra encantado con la facilidad que su Chevrolet arranca en tiempo frío; las partes de repuesto son de bajo costo, el coche es económico y consume poco aceite, pero que no está satisfecho con el cierre de las portezuelas y con el freno de mano. Un propietario residente en Norwich, Connecticut, pone de manifiesto que está muy contento con su nuevo auto, y que el hecho de que se vendan más Chevrolets que ninguna otra marca de auto es prueba suficiente de la magnífica calidad del vehículo.
En respuesta a la pregunta, ¿ por qué compró usted un Chevrolet? , un propietario humorista contestó: "Porque mi esposa me molió para que comprara un auto liviano." y a nuestra pregunta, ¿qué es lo que más le gusta ? el individuo en cuestión respondió: "Que mi mujer ha dejado ya de darme la lata."
Un propietario en Nebraska opina: "Creo que Chevrolet ha construido un coche estupendo para 1951. El motor parece ser uno de los mejores en la historia de esa compañía." Un dueño residente en Wichita, Kansas, escribe: "El coche se maneja con la misma facilidad a 140 k.p.h. que a 50. Sus cualidades de marcha son maravillosas; los asientos son sumamente cómodos, la aceleración es muy buena y su marcha en la carretera es superior a la de cualquier otro vehículo de su precio." Un propietario en Maryland fue muy parco en su respuesta a la pregunta ¿por qué compró un Chevrolet? "Por hábito" respondió este señor. Un dueño en Ventnor City, N. J., declara que ha usado Chevrolets exclusivamente desde hace 17 años y que encuentra que este coche no tiene rival. Otro propietario, que reside en la ciudad de Cleveland, Ohio, se queja de que el cromo se oxida fácilmente, y opina que la fábrica debe entregar el coche con un revestimiento protector de las superficies inferiores. Este individuo está convencido de que los pistones de aluminio ahorran gasolina y aumentan la velocidad del coche. Un dueño en San Antonio, Texas, dice: "La carrocería del Styleline es bonita y el motor con válvulas a la cabeza funciona admirablemente."

  Otra ama de casa, que reside en Dorothy, N. J. nos dice que ella cree que no hay coche de bajo precio en el mercado que pueda Compararse al Chevro1et. Un propietario en Hammond, Indiana, se queja de que el encendedor de cigarrillos está muy alejado del conductor y de que el nivel del piso está demasiado alto y es incómodo. Un dueño que vive en Columbia, S. C., parece tan satisfecho con su coche que escribió: "Creo que me gusta el Chevrolet, porque es un Chevro1et". Un individuo de Indiana se queja de que el embrague y los cambios. no Son suaves, los platinos fallan al poco tiempo y que las punterías de las válvulas son ruidosas. Un propietario en Norwich.. Connecticut dice: "Me gusta la facilidad con que se puede entrar y salir del coche y la amplitud y comodidad que brinda su interior. Pero creo que el sistema de calefacción y ventilación debe mejorarse". Un dueño en Cambridge, Mass., que por su respuesta parece ser un pesimista, nos dijo lo siguiente: "El acabado interior es el de un vehículo corriente producido en serie. (Aquí cabe preguntar, ¿qué espera este señor de la fábrica de autos más grande del mundo -un coche hecho a la orden?) El Chevrolet debe tener asientos delanteros reclinables que sirvan de cama para en casos de bombardeos aéreos en una próxima guerra". Un dueño de Chevrolet en Waterford, Connecticut, se muestra satisfecho con el sistema de calefacción y ventilación, con el estrangulador de mano, con las magníficas cualidades de visibilidad que posee el coche y con lo fácil que resulta estacionarlo.
Entre las características que más gustan, el 96 por ciento señalo los frenos mejoradoos. Ab: El modelo 1951 tiene estrangulador de mano  
 
Otro propietario de Nebraska contesta: "Me gusta mi Chevrolet con transmisión ordinaria, porque me encanta conducir un automóvil y con el Powerglide, sin tener nada que hacer, podría quedarme dormido. Creo que la colocación del freno de emergencia en el nuevo modelo es deficiente." Un dueño en Miami, Florida, manifiesta que el manejo de su auto es excepcionalmente fácil y que el coche no produce ningún tirón lateral al circular sobre carreteras de peralte pronunciado. Un ama de casa en Newport, Kentucky, nos dio una razón breve, pero muy poderosa, que justifica por qué adquirió un Chevrolet: "Fue un regalo de Navidad" manifestó.  
     

Por otra parte, otro propietario de Ohio se muestra insatisfecho con el estrangulador de mano y quisiera uno automático; cree asimismo que el coche es muy voluminoso para su categoría y opina que su visibilidad debe ser mejor. Sin embargo, tiene la certeza de que Chevrolet es la mejor inversión en relación con su precio. Otro dueño, éste residente en Chicago, pertenece también al grupo de los pesimistas y declara que compró un Chevrolet para en caso de que el Gobiemo imponga un racionamiento de la gasolina debido a la situación internacional. Un dueño en Overland Park, Kansas, dice que el Chevrolet es el coche que está de acuerdo con su bolsillo, y que ha poseído siete Chevrolets de pasajeros y diez camiones de esa marca. Un residente en Salt Lake City, Utah, contesta: "Me gusta el nuevo tipo de guardafango trasero y el parabrisas curvo. El muelleo del nuevo modelo es excepcional y su motor es muy potente en las lomas." Sin embargo, esta persona se queja de que el metal de la carrocería parece muy delgado y que las portezuelas no ajustan tan bien como en el modelo de la preguerra.
Un propietario en el estado de Massachussets dice que lo único que no le gusta de su Chevrolet es que el capó o cofre del motor no puede cerrarse desde el interior del vehículo. Este tipo de queja se repitió bastante en nuestra encuesta. Un dueño que vive en New Jersey está satisfecho con el funcionamiento, precio y economía del nuevo coche, pero se muestra disgustado con el poco peso que tiene el Chevrolet en la parte trasera; esto hace que el auto patine sobre los pavimentos mojados o cubiertos de hielo. (Esta es una queja corriente por parte de los dueños de carros modernos, y tienen mucha razón -pero, ¿qué puede hacerse para evitarlo?)
Ahora el resultado de la prueba efectuada por mí mismo: Comenzando en San Francisco, recorrí 2720 Kms en un sedán de cuatro puertas modelo Styleline, equipado con Powerglide. El viaje de ida y vuelta, desde Bend a Portland, Oregón, incluyo pruebas severas sobre caminos vecinales en regiones agrestes, sobre sendas estrechas, y por caminos cubiertos de nieve y hielo.
Las condiciones de la carretera variaron desde los tramos largos y rectos, donde el coche rodaba fácil y suavemente a velocidades de 130 a 140 k.p.h., hasta las rutas escabrosas, llenas de curvas, en las montañas. El auto era casi nuevo cuando comencé la prueba; su velocímetro marcaba solamente 210 Kms recorridos.

Durante un recorrido de unos 320 Kms entre Bend y Portland, cerca de Warm Springs, pasé sobre caminos resbaladizos cubiertos de nieve y fango en las montañas Cascades, y en ocasiones sobre tramos helados. El auto tiene buena estabilidad, aunque a semejanza de todos los autos modernos, tiene muy poco peso en la parte trasera, donde es más necesario para la tracción. Una parte trasera más pesada hubiera sido de gran ayuda en los caminos resbaladizos que pasé.
No hay duda alguna que el modelo Chevrolet 1951 ha sido mejorado considerablemente. Los frenos son mucho más efectivos y los nuevos tambores de 28 cms son los más grandes usados hasta ahora en un coche de bajo precio. Con el empleo de un nuevo tipo de forro se ha eliminado el uso de remaches. Los frenos son suaves y seguros y no pierden efectividad ni aun a velocidades altas.
Los chirridos y raqueteos que prevalecían en algunos modelos de años anteriores han sido eliminados en el nuevo auto. El sistema de dirección parece haber sido mejorado también en el Chevrolet 1951. Las ruedas responden rápidamente al más pequeño movimiento del manubrio, sin necesidad de tener que darle muchas vueltas. Considero que ésta es una buena cualidad del coche. En mi opinión, el coeficiente de reducción del mecanismo de la dirección es el apropiado para el nuevo Chevrolet. Su radio de viraje es bastante corto, lo que constituye también una característica sobresaliente.
El freno de emergencia tiene graduaciones cortas de trinquetes que facilitan su operación. El sistema de calefacción y ventilación trabaja excepcionalmente bien. La iluminación de los instrumentos es buena (con excepción de la del indicador del Powerglide) y el interruptor con control de reostato se hace girar para aumentar o disminuir la iluminación en el panel de instrumentos y el velocímetro.
Otro defecto que pude observar en el modelo Powerglide es que tanto la palanca selectora como el indicador de posición dificultan ver claramente el panel de instrumentos y el velocímetro. Esto es algo que debe mejorarse. La apariencia general del indicador desprovisto de iluminación no está de acuerdo con el resto de los instrumentos y con el acabado interior del coche.
El estrangulador es de operación manual, algo que me gusta mucho, pero que desagrada a muchas personas. El motor puede ponerse en marcha solamente cuando el indicador de la palanca de cambios está en posición neutral (N) o de estacionamiento (P). Esta es una buena característica, ya que impide poner el auto en marcha estando el motor conectado a la transmisión.
La estabilidad del coche es excelente, y debo decir que el modelo 1951 es el mejor Chevrolet de todos los que he conducido por lo que a esta característica concierne.
Las portezuelas son muy sólidas y el conjunto de la carrocería parece ser muy superior al de los modelos de años anteriores. Durante la prueba completa, no escuché chirridos o traqueteos, a pesar de que gran parte del recorrido fue sobre caminos escabrosos donde imperaban las curvas y fuertes corrientes de aire. También encontré mucha nieve y lluvia. Esto último sirvió para comprobar lo efectivas que son las ventanillas y el parabrisas contra las filtraciones de agua.
En muchos tramos donde corrí a gran velocidad y en otros donde fue necesario forzar el motor, el indicador de calor permaneció en su posición normal. Durante el viaje completo no tuve que añadir una gota de agua al motor .
Desde hace mucho tiempo Chevrolet tiene fama de consumir una cantidad ínfima de aceite; esto pude comprobarlo una vez más en mi viaje. No añadí una sola gota de aceite durante el recorrido y, en mi opinión, los pistones de hierro vaciado contribuyen grandemente a esta economía, aun cuando me gustarían más si estuvieran hechos de aluminio. No hay duda alguna de que los pistones de hierro vaciado poseen ciertas ventajas, siendo la principal que pueden ajustarse con muy poco claro. Esto, además de reducir el ruido, disminuye considerablemente el consumo de lubricante.
El motor funciona libre de vibraciones excepto a velocidades máximas (de 155 a 158 k.p.h. según el velocímetro) cuando la vibración producida por el peso de los pistones de hierro vaciado se nota fácilmente al oprimir el manubrio de la dirección. A esto, que en realidad es el efecto de inercia de las masas reciprocantes, le llamo "pistonitis de hierro vaciado."
La visibilidad es buena; Personalmente me gusta el parabrisas de dos piezas; el cual, a la hora de reemplazarlo, resulta menos costoso que el tipo curvo de una sola pieza que cada día se hace más y más popular .
Encontré que el aparato receptor de radio es excelente y que el baúl posee considerable espacio interior. Además, la tapa de este compartimiento está contrapesada para subir y bajarla con toda facilidad.
Al igual que todas las carrocerías fabricadas por Fisher, las portezuelas pueden cerrarse sin tener que usar la llave. Considero que esto es una característica excelente y siempre me ha gustado, aun cuando existe el peligro de cerrar accidentalmente el coche con las llaves dentro del vehículo.
El motor del Chevrolet continúa funcionando aunque se quite la llave del encendido. Personalmente, no creo que ésta sea una buena cualidad. Cualquier conductor descuidado puede sacar la llave del encendido y abandonar el coche dejando el motor en marcha sin darse cuenta.
El capó o cofre del motor contrapesado es magnífico. Puede abrirse con muy poco esfuerzo y me gusta el hecho de que queda levantado sin tener que usar varilla de sujeción. Asimismo, se abre desde afuera aunque las puertas estén cerradas; esto no considero conveniente. Prefiero un cierre que pueda abrirse sólo desde el interior del auto.
Otra cosa que me gusta mucho del Chevrolet es la amplitud en el compartimiento del conductor y lo confortable que resulta la posición de éste.
La nueva transmisión automática del Chevrolet, llamada Powerglide, fue algo que me asombró y su operación es mucho mejor de lo que yo esperaba. A medida que el coche acelera desde la inmovilidad hasta alcanzar la velocidad máxima, el conductor no se da cuenta de los cambios. En ningún momento se producen tirones y ni aún la persona más experta puede notar cuándo se efectúan los cambios. Parece como si el motor fuera de vapor a eléctrico.

ESPECIFICACIONES DEL CHEVROLET 1951
Tipo - 6 cil. en línea con válvulas a la cabeza  
Diámetro y carrera
88.9 x 82.5 mm
Desplazamiento
3.55 lts
Caballos al freno
92 a 3400 r.p.m.
Índice de compresión
6.6 a 1
Transmisión
ordinaria de 3 velocidades
Transmisión Powerglide Opcional Todos los modelos provistos con transmisión automática están equipados con un motor mayor de punterias hidráulicas; con las siguientes medidas: diámetro y carrera 90.5 x -100 mm; desplazamiento-3.86 lts; caballos al freno -105 a 3600 r.p.m.; índice de compresión - 6.7 a 1.
   
DATOS GENERALES
Peso (Sedán DeLuxed de 4 puertas)
1485 Kgs
(El modelo Powerglide pesa unos 60 kilos más debido a la transmisión y motor de mayor tamaño)
Distancia entre ejes
2.92 M
Rodada, adelante
1.44 M
Rodada, atrás
1.49 M
Altura: Stylellne 4 puertas
1.67 M
Fleetllne, 4 puertas
1.65 M
Altura: Cargado 4 puertas
1.61 M
Fleetllne 4 puertas
1.58 M
Anchura total
1.87 M
Longitud
5.02 M
Dimensiones Interiores (Sedán de 4 puertas)
Ancho del asiento delantero
1.52 M
Ancho del asiento trasero- Stylellne
1.48 M
Fleetllne
1.48 M
Espacio para las piernas (delante)
1.09 M
(detrás) Stylellne
1.04 M
Fleetllne
97 cms
Amplitud vertical, delante
Stylellne 89 cms
Fleetllne
87 cms
Amplitud vertical, detrás
Stylellne 89 cms
Fleetllne
87 cms
Tamaño de los neumáticos
6.70 x 15
Presión de los neumáticos
24 lbs
Altura sobre el suelo
18 cms
Radio de viraje
Der.5.62 M; Izq.5.78 M
Vueltas del manubrio de la dirección de un extremo a otro 4.05 vueltas
Reducción del mecanismo de dirección
19.4 a 1
   
CAPACIDADES
Aceite
5 litros
Agua
15 litros
Gasolina
64 litros

Al emprender la marcha con la palanca colocada en la posición normal de marcha (D) se nota cierto deslizamiento en la transmisión, hasta llegar a unos 48 k.p.h., después de lo cual esta sensación desaparece.
Mientras el modelo Powerglide emprende la marcha se produce una pérdida bien marcada de energía. Sin embargo, mis pruebas demuestran que esta pérdida no es tan grande como el conductor promedio estima. La sensación de pérdida o deslizamiento de la transmisión ocurre desde la inmovilidad hasta alcanzar los 48 k.p.h. El mecanismo se torna efectivo al alcanzar los 55 k.p.h., o algo más. Desde entonces en adelante la propulsión se efectúa como si existiera una conexión mecánica entre el motor y las ruedas traseras.
Los ingenieros de la fábrica me han participado que con la nueva transmisión se produce sólo un 12 por ciento de pérdida desde la inmovilidad hasta los 48 k.p.h. Yo probé el modelo Poweglide conjuntamente con un Chevrolet provisto de transmisión ordinaria y, cuando el acelerador está completamente oprimido en el Powerglide, el motor no parece efectuar más revoluciones que las necesarias, a pesar de que se nota el deslizamiento inherente a toda transmisión automática con convertidor de torque que no tenga dispositivo de fijación mecánica como sucede con el Packard o el Studebaker.
Mis pruebas han demostrado, sin embargo, que cuando un Chevrolet equipado con transmisión ordinaria acelera al lado de un modelo Powerglide, aun cuando los cambios de primera y segunda son efectivos en el modelo ordinario, su motor (especialmente en primera) gira más de prisa cuando el auto marcha a la misma velocidad que el Powerglide. La suavidad de operación del Powerglide hace que su conductor olvide que el coche en realidad acelera muy rápidamente. Encontré que el Chevrolet Powerglide alcanza su velocidad máxima con gran rapidez.
La economía de combustible que puede obtenerse con el Powerglide depende grandemente del uso que se haga del acelerador. El conductor cuidadoso puede aumentar considerablemente el kilometraje si permite que su auto adquiera velocidad desde la inmovilidad apretando el acelerador lentamente y sosteniéndolo abierto una tercera parte hasta que el coche alcance unos 50 k.p.h. El pisar el acelerador hasta el piso repentinamente ocasiona más desperdicio de gasolina que el hacer lo mismo en un modelo equipado con transmisión ordinaria. En toda la prueba usé gasolina de octanaje ordinario y encontré que dicho combustible es perfectamente satisfactorio para el Chevrolet.
Antes de terminar este artículo quiero insistir en la necesidad que existe por normalizar los cambios en las transmisiones automáticas. Si no se hace algo sobre esto, pronto experimentaremos las mismas inconveniencias que prevalecieron muchos años en varias marcas de coches. ¿Recuerda el lector cuando Buick y Dodge tenían posiciones enteramente diferentes para la palanca de velocidades que los autos equipados con cambios standard?
Veamos cómo opera la transmisión Powerglide. Este mecanismo se compone de un convertidor de torque, un juego de engranes planetarios, bomba de aceite y controles hidráulicos. En realidad, Chevrolet combina el principio de un acoplamiento fluido simple con un convertidor de torque hidráulico. La conversión de torque hidráulico significa el empleo de un fluido para proporcionar la relación correcta de velocidad y par de fuerza. En una máquina de vapor, a medida que el acelerador se va abriendo, un flujo uniforme de. fuerza es transmitido a las ruedas. Esta misma suavidad se logra en la operación de la transmisión Powerglide. La suavidad de funcionamiento de este mecanismo y sus diversos coeficientes de reducción son similares en parte a los antiguos coches de propulsión por fricción. Este tipo de vehículo disponía de innumerables coeficientes de reducción.
Personalmente, el funcionamiento del Powerglide me satisfizo e impresionó grandemente. Su sencillez de operación y la suavidad con que se producen los cambios de velocidades es algo muy superior a lo que yo esperaba. El auto sólo muestra una ligera tendencia a "arrastrarse" al estar inmóvil con la palanca de cambios en "D" (normal).
La queja común de que las punterías son muy ruidosas no se aplica al nuevo motor de los modelos Powerglide, pues éstos están equipados con punterías hidráulicas en el mecanismo levanta válvulas.
El Chevrolet 1951 equipado con Powerglide es el mejor coche de esta marca que yo he conducido y probado. Hasta la fecha no he encontrado el coche ideal ni espero hallarlo tampoco. Todas las marcas tienen características que satisfacen y otras que no gustan -pero las opiniones de los propietarios, y la mía en particular, ponen muy en alto el último modelo del Chevrolet.

Fuente: Revista Mecánica Popular - Volumen 9 - Agosto de 1951 - Número 2


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Idea original de Mi Mecánica Popular por: Ricardo Cabrera Oettinghaus